Palacios del Sil > Tradiciones

   Tradiciones .-

 click para ampliar!..     En tiempos pasados, con una economía de subsistencia basada en la agricultura y en la ganadería, la vida de las gentes de este municipio discurría siguiendo los ciclos anuales entorno a las actividades de cada época, que como un ritual sagrado se llevaban a cabo. Las tareas típicas de estos ciclos eran: la preparación y siembra de las tierras en primavera, la recogida de la hierba y de los cereales en verano, la recolección de frutos en otoño y la matanza del cerdo al principio del invierno.
    En los largos inviernos se cuidaba el ganado, se elaboraban prendas de abrigo y se preparaban los utensilios necesarios para el trabajo anual. Además, el intercambio de ideas y de enseñanzas tenían lugar en los "filandones", en la casa de algún vecino, en los que se transmitían de mayores a menores las enseñanzas y las costumbres de gran valor para continuar con la vida de estos lugares.

   Construcciones tradicionales ...

 click para ampliar!..     La vivienda era funcional, de forma semicircular o en forma de herradura, con corredores de madera y corral de cara al mediodía. Esto permitía atender los ganados en los largos inviernos sin salir a la intemperie, al estar las cuadras y el pajar en la misma edificación. Los corredores de madera eran cámaras de aire que aislaban la vivienda del exterior, así como lugares bien soleados propicios para secar los frutos recogidos y destinados a ser conservados, como el maíz, las castañas, cebollas, etc. Las nuevas tendencias han ido adaptando estas viviendas a los nuevos tiempos, pero si el visitante sabe mirar aún puede ver estas construcciones en buen estado.

    El hórreo, construcción de madera de forma cuadrada, generalmente se ubicaba en el corral, y servía de despensa de granos y otras cosechas. Por su estructura preservaba los alimentos de los roedores, conservándolos en óptimas condiciones al estar secos y bien aireados.

 click para ampliar!..     En estas economías de subsistencia no se producían en grandes cantidades los productos, pero todo tenía gran importancia. Como ejemplo tenemos la miel, alimento muy energético y con propiedades curativas conocidas desde tiempo inmemorial. También conocían estas propiedades los osos que frecuentemente destruían los colmenares para aprovechar el rico alimento. Esto dió lugar a unas construcciones típicas de esta zona que aún hoy se conservan en buen estado. Son los cortines, construcciones de piedra de forma circular orientados hacia el medio día que remataban sus paredes con grandes losas que dificultaban la escalada de sus paredes por parte de los depredadores.


    Estas formas de vida han dado lugar a una cultura, con unas costumbres y tradiciones muy peculiares, de las que aún se conservan vestigios dignos de conocer. Las constucciones típicas que aún quedan en pié, de las que en parte ya se ha hablado, la gastronomía de la zona y las festividades de los pueblos son algunos ejemplos del interés por la conservación de toda una vida llena de tradición.


© Copyright 2005. Ayuntamiento de Palacios del Sil.