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Historia .-
El municipio de Palacios del Sil y su territorio no siempre han tenido la misma configuración. Este territorio perteneció a diferentes Concejos. Los pueblos de Valseco, Salientes y Salentinos formaban parte del Concejo de Cilleros. Los pueblos de Valdeprado, Susañe, Corbón, Palacios del Sil, Cuevas del Sil y Matalavilla pertenecían al Concejo de Ribas de Sil de Suso. Tejedo y Mataotero a ninguno de los anteriores, y Villarino en tiempos lejanos al Concejo de Laciana.
El amor a la tierra y la defensa de la misma quedó manifestada en los pleitos que se han llevado a cabo con los Señores de la Tierra y con los Concejos vecinos, en especial con el de Ribas de Sil de Suso, hoy Páramo del Sil. Ello se puede comprobar leyendo las ejecutorias que se guardaban en las arcas del pueblo debidamente custodiadas por los tres claveros, teniendo una llave cada uno y no siendo posible abrirlas si no estaban los tres. Esta defensa de la propiedad hay que entenderla, era su medio de vida y, por supuesto, no era abundante el territorio.
La vida de las gentes ...
La economía de estos parajes ha sido eminentemente agrícola y ganadera hasta la llegada de la minería del carbón y el trazado del ferrocarril. La agricultura era de subsistencia, cultivando cereal para el consumo humano y de los animales, hortalizas en las huertas de ribera que aún hoy se conservan. La ganadería era extensiva, aprovechaba los pastos de altura en el verano y los ricos prados en primavera y otoño. La hierba del verano era el sustento del ganado en los largos inviernos.
La llegada de la minería ha ido cambiando poco a poco la forma de vida de gran parte de las gentes de este municipio, conservando al mismo tiempo las costumbres de los habitantes de los pueblos más alejados de estas explotaciones. La economía ha pasado de ser eminentemente agrícola-ganadera a una economía mixta, alternando el trabajo en la mina o en el ferrocarril con el trabajo en el campo, creando unas economías saneadas. No se debe olvidar el papel que ha desempeñado la mujer en esta forma de vida. En torno a ella giraba toda la organización del núcleo familiar, creando verdaderos matriarcados y trabajando en labores que se consideraban propias de los hombres.
Estos acontecimientos históricos y formas de vida han dado lugar a una cultura con unas costumbres y tradiciones muy peculiares, de las que todavía hoy se conservan vestigios muy interesantes en su conocimiento.
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